GlocalPressUrjc

Menú principal

Se encuentra usted aquí

La fiebre del oro murciano: el grafeno

Noticia
Educación y Ciencia
Martín Martínez (i) junto a Jaime G Legaz en la presentación
La empresa española Graphenano, con sede en Murcia, anuncia que producirá, “por primera vez en el mundo”, baterías de grafeno enfocadas al sector del automóvil. Serán “cinco veces más potentes” que las de ion-litio, tendrán una “autonomía de 600 kilómetros” y permitirán “cargar un vehículo en tan solo 8 minutos”

Como todo bebé a punto de nacer, el estado de expectación e impaciencia que viven los padres es enorme. En Yecla (Murcia), una primeriza madre espera a que su retoño nazca sano y hermoso. Cuando le tenga entre sus brazos, contará que tenga todos sus átomos de carbono dispuestos en retícula hexagonal en sus pequeñas manos y pies. Preguntará al médico si tiene el peso correcto y si será fuerte como para hacer mover, el solito, un vehículo durante 600 kilómetros. El nombre ya lo tienen pensado. Grafeno se apellidará. Batería le llamarán.

Graphenano, una parturienta empresa tecnológica española, anuncia el inminente desarrollo y producción de baterías de grafeno dispuestas a revolucionar el sector del automóvil eléctrico, “a nivel mundial”. El enorme potencial de este material, de gran capacidad conductora y energética, permitirá romper la barrera de la escasa autonomía de los convencionales vehículos eléctricos. De ahí la gran expectación por este nuevo producto que viene dispuesto a romper los esquemas tradicionales del sector.

El coche eléctrico es el futuro y como tal empieza a hacerse un hueco importante en el mercado. En 2015, según la estadística general de transportes que elabora cada año la Comisión Europea, en toda Europa se vendieron 75.000 vehículos eléctricos, de los cuales 2.300 fueron en España. La gran ventaja de estos coches es que no generan emisiones contaminantes de ningún tipo y si el aporte energético proviene de fuentes renovables, se reduce el impacto al medioambiente y se depende menos del petróleo. Su gran desventaja: la escasa autonomía de las baterías de ion-litio, referentes hasta la fecha en el mercado, y que solo permiten realizar trayectos de apenas 200 kilómetros.

Las nuevas baterías murcianas van más allá. El grafeno que las componen hereda las ventajas de las de ion-litio y solventa, “con creces”, añade la empresa, las limitaciones de sus hermanas. “La baterías de grafeno tienen una densidad energética cinco veces superior a las actuales de ion-litio”, resume Martín Martínez, presidente de Graphenano, la que es la gran ventaja de su producto. Lo hizo en la presentación de sus novedosas baterías, en un acto el pasado martes en Madrid, en compañía del Secretario de Estado de Comercio en funciones, Jaime García Legaz, quien con su presencia se intuye cierto aval institucional al proyecto.

Martínez concretó más, señalando que “gracias a su alta densidad energética, los coches que incorporen su tecnología podrán hacer más de 600 kilómetros sin tener que parar a repostar, recargar”. Esto mejoraría muy y mucho la capacidad de unos vehículos eléctricos con los que ahora uno no puede ir a pasar un fin de semana sin preocuparse por los niveles de las baterías.

Respecto al repostaje de las mismas, Martínez apunta que “se recargan 30 veces más rápido que las de ion-litio, siendo además más compactas”, con lo que desde la empresa esperan que, gracias a que ahora “la recarga durará tan solo 8 minutos”, se le dé un empujón a la instalación masiva de puntos de repostaje, hasta ahora presentes en un número muy reducido en el paisaje urbano.

Las baterías, además, podrán ser utilizadas por otro tipo de vehículos, como bicicletas y motos. Para las primeras, “con la instalación de una de las baterías más pequeñas ya se conseguirá una autonomía de 100 kilómetros”, lo que permitiría fomentar el uso del vehículo verde en entornos no muy aptos a ello, como en pronunciadas cuestas o en lugares montañosos. Respecto a las motocicletas, esta misma batería “permitirá hacer trayectos de hasta 300 kilómetros”.

De convertirse todo lo anunciado en realidades factibles, España sería pionera a nivel mundial en el lanzamiento de baterías de grafeno, puesto que, pese a contar con varios socios internacionales, todo el proyecto echará raíces en la localidad murciana de Yecla.  La matriz española Graphenano, cuenta con el apoyo del grupo chino Chint Group, multinacional dedicada a la producción y ensamblaje tecnológico, y con la colaboración de los campus tecnológicos de las universidades de Córdoba y Ciudad Real.

La empresa ha cifrado en unos 30 millones de euros la inversión ya realizada, que permitirá a la compañía poner en marcha, el próximo mes de marzo, su fábrica de baterías en Yecla, que en su fase de pleno rendimiento “llegará a producir 80 millones de baterías”. Tras la apertura de la planta, se iniciará una segunda fase de inversión, por importe equivalente a los 350 millones de euros.

¿Qué es el grafeno?

Técnicamente, el grafeno es un  material compuesto por un conjunto de átomos de carbono dispuestos en retícula hexagonal. Su nombre guarda relación con el material del que se extraer, el grafito, el mismo que se utiliza en los lápices, y que se encuentra en cantidades abundantes en las minas de carbón.

Del grafeno se tiene noticias desde finales del siglo XX, pero no fue hasta el año 2004, cuando los científicos rusos Novoselov y Geim consiguieron aislarlo y estabilizarlo para poder manipularlo. Por este hallazgo, ambos fueron reconocidos en 2010 con la concesión del Premio Nobel en su disciplina científica.

Entre sus características, el grafeno destaca por su capacidad conductora de la electricidad, 1000 veces mayor que la del cobre; su dureza, incluso superior a la del diamante; y por su bajo coste de obtención en comparación a sus potenciales usos. Aunque si bien es cierto, todavía no se ha desarrollado un proceso mecanizado para su producción, que todavía sigue siendo bastante artesanal.

 

Un futuro prometedor

El uso del grafeno en el sector de la automoción es solo uno de las potenciales aplicaciones de este material, al poder ser empleado en el sector de las telecomunicaciones, telefonía, sanidad, producción de electricidad, etc. Se presume que, de aquí a unos años, con grafeno se podrán construir móviles con pantallas flexibles, fabricar antenas WiFi de gran potencial de transmisión de datos, construir diminutas baterías para marcapasos e instalar paneles, similares a los fotovoltaicos actuales, que transformen la luz en energía eléctrica.

Por último, y aunque el clima es bastante favorable hacia este nuevo material, algunos estudios revelan ciertos inconvenientes. Así, una investigación de la Universidad de California ha llegado a la conclusión de que una pequeña cantidad de grafeno tiene gran capacidad de contaminar aguas estancadas, como las de lagos y embalses.

Desarrollo en Drupal por Suomitech