GlocalPressUrjc

Menú principal

Se encuentra usted aquí

La desigualdad social tiene medalla olímpica

Reportaje
Deportes
David Weir, Londres 2012. Fuente: Getty Images

 

El deporte, un mundo accesible para todos, pero reconocido para pocos. Sobra decir que menos aún si eres mujer, pero ¿qué pasa si además de serlo, eres una deportista paralímpica? Teresa Perales ha ganado 26 medallas paralímpicas en natación, pero parece no ser suficiente para todos nosotros, o incluso para los medios, porque su nombre no recorre todas las portadas, ni resuena constantemente. De hecho, puede que hasta ni la conozcas. ¿Qué más necesita hacer Teresa para que le demos el reconocimiento que merece?

Teresa Perales Fernández nació en Zaragoza el 29 de diciembre de 1975. A los 19 años tuvo una neuropatía con la que perdió la total movilidad en las piernas. Una situación así podría provocar el derrumbe total de la persona, pero Teresa no se rindió y aprendió a nadar, “empecé con un chaleco salvavidas, no sabía nadar, pero estos 25 años no he parado, quería siempre un poquito más”. De hecho, su primer entrador no tardó en animarla a competir. A partir de ese momento, Teresa se convirtió en un referente para todos y todas.

Teresa Perales Fernández. Fuente: Facebook Oficial de Teresa

A día de hoy, la deportista tiene en sus manos un total de 26 medallas paralímpicas desde la edición de Sídney del año 2000. Además, cuenta con 5 récords del mundo (2 en piscina larga y 3 en corta) y 37 medallas en campeonatos continentales.

Como ella, otros muchos deportistas han tenido que hacer frente a sus dificultades para poder participar en los Juegos Paralímpicos. “No por tener más dificultades significa que es imposible, solo que cuando llegas lo disfrutas mucho más porque el camino ha sido super intenso”, afirma la nadadora.

Estos juegos son organizados por el Comité Paralímpico Internacional (CPI) y se dividen en seis grandes grupos: amputados de al menos un miembro, personas con parálisis cerebral, con discapacidades intelectuales, silla de ruedas, discapacidad visual y “los otros”. En este último grupo, formado como una especie de cajón de sastre, entran atletas con alguna discapacidad que no pueda ser agrupada en ninguna de las anteriores (enanismo, malformaciones congénitas…).

 

Imagen interactiva sobre las categorías en los Juegos Paralímpicos. Haz clic en cada una de ellas para conocer más.

 

Además de estas grandes categorías, el CPI mantiene una clasificación en la que agrupa a los deportistas dependiendo del grado de afectación de su discapacidad. Es por ello que, por ejemplo, un paralímpico ciego no competirá con otro que, además de su ceguera, tenga parálisis cerebral.

Por este motivo, solo en natación, en los juegos Paralímpicos de Londres se disputan un total de 148 medallas de oro frente a las 34 de las olimpiadas convencionales. Estas distinciones en categorías nos reflejan algunas de las diferencias que existen entre los juegos Olímpicos y los Paralímpicos, pero no son las únicas:

 

Gráfica que ilustra la diferencia entre los Juegos Olímpicos y los Paralímpicos. Fuente de los datos: Statista

 

Ser mujer, una dificultad añadida

Como Teresa, otras mujeres deportistas paralímpicas deben hacer frente a las dificultades que se les presentan por el mero hecho de poseer esas características. Así nos encontramos por ejemplo a Gema Hassen-Bey, medallista paralímpica de esgrima, una de las pocas deportistas españolas de élite que ha participado en cinco Juegos Paralímpicos consecutivos. Además, Gema se ha propuesto ser la primera mujer en silla de ruedas que logre alcanzar la cima del Kilimanjaro (5.985 metros). El reto recibe el nombre "Cumbre Bey - Kilimanjaro Challenge" y es una meta que va más allá de medallas, es un gesto de empoderamiento femenino, "a las mujeres se nos pide más, sobre todo a mí por ir en silla de ruedas y por mi condición sexual", asegura la deportista.

Gema Hassen-Bey en 2014. / Fuente: El País

Gema consiguió alcanzar los 3.000 metros de altitud en el Teide en silla de ruedas, bastándose únicamente de la fuerza que le proporcionaban sus brazos. Poco antes se le había diagnosticado un cáncer de mama que, como el resto de sus propósitos, logró superar. Con su lucha constante lo consigue, “hacemos reflexionar al resto del mundo, y a nosotros mismas, de la capacidad que tenemos”, una frase que además nos evoca a las palabras pronunciadas por la nadadora Teresa: “un discapacitado es una persona con muchas capacidades”.

Como ellas, nos encontramos con la judoca Marta Arce, una mujer que nació con albinismo óculo-cutáneo completo, esto significa que tiene una deficiencia visual grave y una falta de pigmentación en la piel, el pelo y los ojos.

Marta Arce en los Juegos Mundiales para Ciegos. / Fuente: EuropaPress

El judo se cruzó en su vida cuando tenía 19 años, y con ello, descubrió por primera vez lo que era estar en un ambiente normalizado. Desde entonces, no ha parado. Participó en tres Juegos (Atenas 2004, Pekín 2008 y Londres 2012) y consiguió tres medallas, dos de plata y una de bronce. “Creo que las mujeres con discapacidad pertenecemos a un colectivo muy vulnerable, con alto riesgo de exclusión social, y el deporte me ha hecho ser una persona con todos los derechos. El deporte me ha enseñado que puedo hacer lo que se me ponga por delante", declaró Arce.

Estas son solo algunas de las declaraciones que las deportistas paralímpicas manifiestan, unas palabras que reflejan su vulnerabilidad ante el mundo, la sociedad, y peor aún, ante su profesión. Teniendo en cuenta las dificultades que deben afrontar, el Comité Paralímpico Español se adhiere a la Declaración de Brighton Más Helsinki sobre Mujer y Deporte, comprometiéndose a defender los diez principios que hacen posible que las niñas y las mujeres participen, compitan y desarrollen sus carreras en el ámbito del deporte y la actividad física de forma libre y segura.

Esta declaración fue redactada por el Grupo Internacional de Trabajo sobre Mujer y Deporte en 1994, se ha convertido en el documento de referencia para desarrollar un sistema deportivo más justo y equitativo que garantice la plena inclusión en el deporte de las niñas y mujeres. Su intención es complementar las legislaciones nacionales e internacionales y pretende establecer un punto de partida más exigente en cuanto a igualdad de género.

Teresa, Gema, Marta y todas las deportistas paralímpicas siguen haciendo frente a la dificultad añadida que les supone ser mujer, una dificultad que no debería ser un hándicap para todas ellas, porque el deporte no entiende de género.

 

Invisibles para los medios

Con todo lo que estamos viviendo a nivel mundial por motivo del Covid-19, los Juegos Olímpicos de Tokio 2020 han quedado suspendidos. Pero no han sido los únicos, los Juegos Paralímpicos también se han suspendido, pese a que nadie hable de ello.

 

 

 

 

No es la primera vez que la visibilidad de los Paralímpicos queda nublada por los Olímpicos en los medios. De hecho, los juegos de Río en 2016 estuvieron a punto de no celebrarse, debido a la falta de financiación. El Comité Paralímpico Internacional informó de que los Juegos Olímpicos habían supuesto un gasto excesivo para el país. Por ello, estuvieron a punto de cancelar los Juegos Paralímpicos, demostrando una vez más la diferencia en cuanto a la importancia que sí se le proporciona a los Juegos Olímpicos. Pero en este caso, perjudicarían gravemente a los paralímpicos, ya no hablamos solo de su visibilidad, hablamos de que si ya tenían poca, si se hubieran cancelado, hubieran quedado solo en la memoria de unos pocos.

Por desgracia, todos los años se repite lo mismo, no les dan la misma importancia que a los Juegos Olímpicos. Sin ir más lejos, la muestra de estos en los medios es escasa, tanto en la televisión, como en los medios digitales o escritos. Aportan datos superficiales, pero no vemos un análisis distendido de sus pruebas. Tampoco aparece en portada ninguno de los deportistas paralímpicos que ganan medallas. No se les da la suficiente visibilidad ni importancia, pese a que sus records sean igual de brillantes que los de los atletas que no sufren ningún tipo de discapacidad.

Sin embargo, a lo largo de los años, estos juegos han ido experimentando un gran avance, aunque como declaró Teresa Perales, “aún hace falta mayor atención de los medios de comunicación”, "que no haga falta ganar un oro para abrir un telediario".

El presidente del Comité Paralímpico Español (CPE), Miguel Carballeda, defiende la importancia de estos juegos y el potencial del deporte como herramienta para poder salir de las situaciones más difíciles de la vida, como puede ser una discapacidad. Es por ello, que el presidente ha pedido a las instituciones “igualdad de oportunidades” para todos los/las deportistas. “Necesitamos que los medios y las empresas cuenten con nosotros, porque si un niño no sabe que hay tenis adaptado o natación adaptada no podrá ver que puede ser un gran deportista”. Además, en vistas a los próximos juegos, deseó que RTVE pudiera retransmitir tanto los Juegos Olímpicos como los Paralímpicos.

 

 

Pese a todo esto, los/las deportistas seguirán aportando todo su esfuerzo en el deporte, y tambien de un modo u otro en la sociedad. Es por ello, que necesitan una mayor implicación por parte de los medios de comunicación, ya que una mayor visibilidad en su deporte supondría indirectamente una mayor visibilidad en la sociedad. Un ejemplo de superación que no se debe ver nublado por su discapacidad, son mucho más que eso, su discapacidad no les define. Además, son un ejemplo para todas las personas que presentan esas dificultades y que, sin ser deportistas, son invisibilizados por la sociedad. Que su lucha se termine cuando crucen la línea de meta y no cuando nosotros/as lo decidamos.

 

 

 

Desarrollo en Drupal por Suomitech