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Mª Teresa Guerrero, militar: “Siempre lo vi más como una profesión de hombres”

Entrevista
Comunidad de Madrid
Primera mujer Teniente en el ejército. Fuente:Web FF.AA.
Mª Teresa Guerrero García, Teniente del Ejército de Tierra en uno de los cuarteles de la Comunidad de Madrid, nos hace partícipes de su experiencia como miembro de las Fuerzas Armadas y nos impulsa a conocer los entresijos de este sector.

La educación, la sanidad, la cultura, son ámbitos de los que se habla constantemente.  Por ello, queremos acercarnos a un área que parece olvidada pero que también goza de importancia, se trata de las Fuerzas Armadas.

Es sabido por todos el gran peso que los miembros de las Fuerzas Armadas tienen sobre su espalda, seducidos para velar por la imagen de la institución en su conjunto. De este modo, y regidos por la autodeterminación, los militares se expresan con cautela en lo que se refiere a su vida profesional.

Mª Teresa Guerreo García tiene 35 años y 13 de ellos los ha dedicado a trabajar como militar en el ejército. Actualmente, ha ascendido de Cabo y cuenta con un puesto dentro de la Escala de Oficiales en el cuartel de Pozuelo de Alarcón (Madrid). Por sus años de experiencia, sus vivencias directas y la labor desarrollada en su día a día, Mª Teresa responde a cada una de nuestras cuestiones consiguiendo esclarecer cuál es el funcionamiento de la milicia en la capital Española

Pregunta:   Son ya 13 años al servicio de las Fuerzas Armadas Españolas en la Comunidad de Madrid. ¿Qué le empuja a hacerse militar?

Respuesta: (Risas) Ingresé en las Fuerzas Armadas por amor. Mi novio de entonces, ahora marido, era militar. Actualmente planifica la documentación técnica de los equipos de transmisiones en los ejércitos de instrucción. Él lleva 20 años en el ejército y es algo que siempre le atrajo. Yo acabé incorporándome al Cuerpo General de las Armas del Ejército de Tierra. Desde siempre me había llamado la atención, pero al ser mujer no llegaba a estar muy convencida. Tenía dudas, porque siempre lo vi más como una profesión de hombres. Luego, claro, me di cuenta de que no.

P:  Dice que pensaba que era una profesión de hombres…Tiene que haber sido duro hacerse valer en este “mundo de hombres” ¿Se ha arrepentido alguna vez de abandonar su profesión y hacerse militar?

R: La verdad es que no. Me lo planteé como un reto. Yo terminé mis estudios como diplomada en magisterio y luego ingresé en el Ejército de Tierra. Y no me arrepiento para nada. De hecho, si mis hijos decidieran ingresar en el ejército les apoyaría. Desde luego que sí. A mí el ejército de tierra me ha aportado muchísimo, no imagino mi vida haciendo otra cosa, y entendería que nuestros hijos, con dos padres militares, pudieran llegar a plantearse dedicarse también a ello. Para mí ser militar significa inculcar unos valores como la lealtad, la justicia y el compañerismo… Significa amar a tu patria.

P: La igualdad de la mujer dentro del ejército, ¿es ya una realidad?

R: Cada vez somos más mujeres en un mundo que antes estaba reservado a los hombres de manera exclusiva. A pesar de que todavía la cifra de mujeres militares es notablemente inferior que al de los hombres, hemos demostrado que nosotras somos tan capaces como ellos de ejercer puestos de responsabilidad tanto dentro del ejército como en otros ámbitos profesionales. Y deben respetarnos y aceptarnos como un compañero más. Lo mismo ha ocurrido con los homosexuales en el ejército. Existe libertad sexual, y con los años se ha normalizado.

P: Respecto a la imagen y mantenimiento ¿cuáles son las normas que se os impone?

R: En el caso de la mujer, hay una normativa que regula toda uniformidad. Existe también para los hombres. Nosotras, concretamente, debemos llevar el pelo recogido o corto, sin tintes llamativos, de un color natural. Y tampoco podemos abusar del maquillaje, solo podemos usar uno de tonos naturales, y los “piercings” están  prohibidísimos.

P: ¿Está  la labor de los militares lo suficientemente reconocida y valorada en nuestro país?

R: España cuenta con numerosos efectivos militares, y todos y cada uno de ellos necesarios en nuestro país. Desde hace unos años parece que hemos logrado estar más reconocidos a nivel nacional. Principalmente  por nuestra labor en la zona de operaciones así como por nuestra acción en catástrofes dentro del territorio nacional.  Aún así creo que no estamos valorados, al menos no lo suficiente. Y es que en España recibimos una instrucción de total calidad. . Tanto en preparación física como para el combate.  Nuestros equipos y materiales no tienen nada que envidiar a países reconocidos mundialmente como de los mejores preparados. De hecho estamos equiparados a la hora de enfrentarnos a situaciones de conflicto.  

P: ¿Es realmente tan duro el período de instrucción como relatan “padres y abuelos”?

R: Lo cierto es que yo solo coincidí un año con el Servicio Militar Obligatorio al que nuestros padres y abuelos ingresaron. Por tanto, tengo poca experiencia como para hacer una buena comparación. No obstante creo que hoy día se ha conseguido un Ejército más cualificado a la hora de desempeñar las diferentes misiones. Especialmente porque en los últimos años la gente que ingresa en el ejército está más cualificada debido a las oposiciones, que resulta una manera muy efectiva de selección, por lo que pasan a formar parte del ejército los más preparados. Y en cuanto a las pruebas físicas, tampoco resultan excesivamente duras si eres una persona habituada a hacer deporte.

P: ¿Ha vivido en alguna ocasión como interno en el cuartel? ¿Cómo son las instalaciones y de qué recursos se os abastece por ser internos? ¿La comida es gratuita?

R: Sí, estuve como interna en un cuartel, pero durante muy poco tiempo. Allí tienes una habitación compartida con dos o tres personas, dependiendo de la ocupación de la residencia, y suele haber una sala de televisión y una cocina compartida para toda la planta.

P: Y, ¿Cómo es el día a día de un militar desde que llega al cuartel?

R: Yo te puedo hablar de mi experiencia personal. Recientemente me han ascendido a cabo y he ingresado en la escala de oficiales, y la verdad es que no paro en todo el día. Después de la formación, suelo hacer deporte como una hora. Casi siempre, luego, mi trabajo es en la oficina. Los días que hay actos, tenemos que ensayar. Y hay veces que hay que ir a las academias militares a visitar a los alumnos, para enseñarles la unidad, cursos de formación específicos e incluso marchas a pie o tiro. De cara a un futuro próximo mi intención es lograr una relación profesional de manera permanente. De momento solo tengo un contrato de larga duración hasta los 45 años, y me gustaría que ese contrato se ampliase. Así que tendré que seguir trabajando duro…

P: Dentro de poco tendrá lugar… ¿Nos podría contar en qué consiste la parada militar en conmemoración de los Actos del 2 de mayo de 1808 que cuenta con la colaboración de la Comunidad de Madrid?

R: El 2 de mayo de cada año se celebra el Día de la Comunidad de Madrid,  en la que se conmemora el levantamiento del 2 de mayo de 1808, cuando el pueblo madrileño se levantó en armas para rebelarse contra la ocupación francesa de Madrid y para expulsar a su ejército. Este acontecimiento fue el primero de la Guerra de la Independencia Española. En algunas de estas fiestas, hemos realizado, como función militar, desfiles y actos especiales, incluso presididos por el Rey. Pero el ejército además realiza otras eventualidades. Por ejemplo, en el cuartel en el que permanezco, se realizan frecuentemente jornadas de puertas abiertas para que personal civil pueda visitar nuestras instalaciones. También, se han llevado a cabo proyectos diversos: recientemente, un grupo de alumnos de 4º de la ESO, estuvo conviviendo una semana en nuestro cuartel; además, se desarrollan exposiciones fotográficas relativas a nuestra labor en la Unidad de Pozuelo de Alarcón, colaboramos en carreras y maratones populares, en la cabalgata de reyes de Alarcón…

 

 

P: Apelando a los incipientes recortes que han afectado a numerosos ámbitos de la sociedad ¿podría contarnos sí es algo que también se ha notado en el sector militar? ¿Tal vez como meros funcionarios?

R: Si, se nos han aplicado exactamente los mismos recortes. La situación de crisis que se atraviesa en España es desoladora. Es una situación muy complicada para todos, pero es aún más desoladora para aquellos que no tienen o encuentran trabajo y tienen familia que alimentar.

P: ¿Podría detallarnos aquellas ventajas con las que cuenta por el hecho de ser militar?

R: Además de descuentos en RENFE, y tener a nuestra disposición apartamentos y residencias, contar con un seguro médico, y gozar de convenios con determinadas empresas y bancos, existen, además, convenios con concesionarios para algunas marcas concretas, descuentos en recetas también… 

P:  Y ya, para finalizar, ¿podría confesarnos qué es lo que verdaderamente le apasiona de su profesión?

R: Supongo que cada destino y cada empleo tienen características y unas motivaciones diferentes. Yo disfruto de mi profesión en el cuartel de Pozuelo de Alarcón. Poseo una mención, por mi puesto en la tercera sección de la plana mayor de un regimiento de transmisiones estratégico. Pero sin duda, lo que más me apasiona de ser militar es el valor del compañerismo, de la solidaridad, presente todos los días en mi vida laboral. Y eso, es muy gratificante.

 

Quedan ya lejos los días en los que había que ser hombre para poder formar parte de las Fuerzas Armadas Españolas. 25 años han pasado ya desde que las primeras mujeres ingresaran en las academias militares, situadas en la Comunidad de Madrid. Un mundo de hombres en el que, con decisión, las mujeres han sabido ganarse a pulso su espacio. Según los últimos datos ofrecidos por Defensa, actualmente, la presencia femenina supera el 13% del total de las Fuerzas Armadas, lo que supone más de 15, 430 mujeres que sirven para esta institución. Y es que la barrera que existe entre géneros, cada vez es más fina mientras que el número de mujeres que se incorporan a esta hazaña profesional aumenta con los años. 

Comentarios

Buen artículo donde se desmuestra que incluso en aquellos puestos de trabajo más considerados de "hombres", tienen cabida las mujeres. Aquellos tiempos cuando la mujer era considerada inferior e incapaz de realizar X cosas quedaron atrás. Eso sí, aún queda mucho camino por delante. Aún puede observarse la diferencia de suldos entre ambos, siendo el de la mujer bastante inferior, o el número infinitamente menor de mujeres en cargos directivos, por ejemplo. Hay que seguir luchando por la igualdad y conseguir que el mundo sea más tolerante, justo y menos machista. Esta mujer, al igual que otras muchas, nos dan la gran lección de luchar por lo que una verdaderamente quiere hacer, sin importar la absurda separación existente de hombre-mujer.

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