GlocalPressUrjc

Menú principal

Se encuentra usted aquí

Alcorcón no es un vertedero

Editorial
Comunidad de Madrid

El pasado veintiuno de enero de dos mil catorce se inició en el municipio de Alcorcón una huelga de los recolectores de basura que dejó las calles de la ciudad alfarera con un aspecto lejos del deseado. Toneladas de residuos se amontonaban en las “islas ecológicas”, mientras que la empresa Esmasa, encargada de la recogida de basura, mostraba su animadversión y desacuerdo hacia el ayuntamiento de Alcorcón, debido a que este estaba dispuesto a realizar un ERE. En este sentido, otro factor reseñable ha sido la función de los sindicatos, los cuales convocaron una marcha que aglutinó a unas dos mil personas en defensa de lo público, en contra de los recortes de personal y en defensa de los trabajadores de Esmasa.

Parece ser que no aprendemos de nuestros errores. Esta nueva huelga marca el segundo periodo de inactividad en menos de cuatro meses: una situación similar se vivió el pasado mes de noviembre en el centro de Madrid. No se trata de un “déjà vu”. Ojalá lo fuera. Estamos ante un hecho real, tangible y que hasta se puede hasta oler. Inconsciente es el adjetivo que más se adecúa a la manera de actuar de David Pérez, alcalde del Partido Popular de esta región, ya que todo este conflicto se hubiera solucionado con una actitud abierta y de diálogo por su parte. No obstante, en todo momento, el mandatario ha mantenido una posición reacia e intransigente de cara a las conversaciones.

Quizás habría que recordarle que los ciudadanos no son “yo-yós” y que no se puede jugar con ellos. Su empeño en alargar el acuerdo con Esmasa ha puesto en riesgo  un principio básico como es la salud de los vecinos: al cabo de dos semanas de huelga por parte de los servicios de limpieza, el hedor era insoportable, las ratas comenzaban a darse un festín y el aspecto de la ciudad era el de un basurero urbano.

Durante el citado parón, el ayuntamiento de Alcorcón ha tenido que llevar a cabo un plan de emergencia para acabar con la mala situación de sus calles. Tragsa, empresa de carácter público, fue la encargada de retirar los residuos esparcidos por todas las aceras. Una vez más y ante la no disponibilidad de los empleados de Esmasa para que se recogieran los restos orgánicos, pudimos ser testigos de varios altercados entre ambas empresas. El equipo de trabajo en huelga mostraba su disconformidad al grito de “Hoy la basura no se recoge en Alcorcón”.

Con respecto a la disposición policial, hemos podido observar que ha sido otro de los crasos errores en el trato a la población y a la empresa Esmasa, ya que no ha sido adecuado el cuidado con el que se ha llevado a cabo la inactividad por su parte. Se han registrado 15 detenidos tras los actos vandálicos y 21 agentes heridos por el lanzamiento de piedras y palo.  

Con este hecho se pone de manifiesto la incompetencia y la soberbia del alcalde alfarero que, al igual que otros políticos, prioriza su inefectiva forma de accionar ante un problema que afecta la vida cotidiana de los ciudadanos para poner de manifiesto su autoridad. Vale la pena destacar que este tipo de muestras de poder no conllevan una solución para los afectados y, por el contrario, agrava la situación de quienes se han limitado a realizar una huelga que es un derecho reconocido en la Constitución española.

Comentarios

Menos mal que no concedieron Eurovegas a la ciudad, ese pueblo no se lo merece.

Si, la verdad es que el pueblo no merece que se explote el terreno de esa manera.

Yo me refería a que un pueblucho de la "calidad" de Alcorcón, no se merece un proyecto de la talla de Eurovegas.

Una vez más queda claro que Alcorcón es de lo peorcito del sur de Madrid.

Buen trabajo, aunque os centráis demasiado en hablar del hedor, los olores y la basura. Hasta que no llegas al último parrafo donde se habla de que ejercían su derecho constitucional a huelga, uno se lleva la impresión de que intentais criminalizarles.

He de decir que el aspecto de Alcorcón no era tan lamentable como en este artículo se describe.

Sin embargo es cierto que una ciudad tan bonita (ciudad, que no "pueblucho") no se merece a un alcalde tan incompetente como Dávid Pérez, que se preocupa más de no despeinarse que del bien de nosotros, los ciudadanos.

No estoy del todo de acuerdo contigo Cristina. El aspecto de las calles daba bastante pena, aunque no quieras reconocerlo. En cuanto al alcalde, tienes toda la razón.

Muy de acuerdo con Daniel. Igualmente, deberían valorarse más las ciudades del sur y tenerlas más respeto.

El editorial deja ver la mala situación que sufrió Alcorcón. Ojalá no se repita.

Muy buen artículo. Un saludo.

Desarrollo en Drupal por Suomitech