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Un grito por la dignidad en Alcalá

Crónica
Local
Marchantes a su llegada a Azuqueca
Son las 9:00 de la mañana y aún no ha amanecido por completo. Un grupo de personas se reúne en la estación de ferrocarril de Alcalá para ir hasta Azuqueca. Allí esperan la llegada de un grupo de personas que vienen andando desde Euskadi, Navarra, Aragón y Cataluña. Son la Columna del Noreste, perteneciente a las Marchas de la Dignidad que desde principio de marzo han partido de diversos puntos del país. Su punto de encuentro: el 22 de marzo en Madrid. Su lema, “pan, techo y trabajo para todos y todas”, un grito contra la política de recortes.

El orígen de las Marchas de la Dignidad

En las marchas hay gente de muy variados colectivos sociales y políticos. También hay personas que no pertenecen a ningún grupo en concreto. Confluyen diferentes ideologías, pensamientos y reivindicaciones. Además, se han sumado personas de diferentes nacionalidades. En la Columna de Aragón, hay un grupo de franceses que vinieron expresamente desde Notre-Dame-des-Landes para apoyar la Marcha. También había personas de Ecuador, Senegal y Rumanía, residentes en España.

La primera de las Marchas de la Dignidad comenzó el 20 de febrero desde Santiago de Compostela. El día 8 de marzo, tras la manifestación por el Día Internacional de la Mujer, la Columna de Aragón ultimó los preparativos. Y al día siguiente, salió de Zaragoza con destino a Madrid. Más de 300 km, que para los que venían de Cataluña, Navarra y Euskadi eran unos cuantos más (ellos salieron diez días antes).

La primera etapa fue la más multitudinaria, con más de 1000 personas acompañándoles. Sin embargo, luego se fue reduciendo: algunas personas tuvieron que regresar a casa por motivos laborales o personales, y otras personas prefirieron continuar la ruta en coche o autobús.

Maribel Martínez, responsable de prensa de la Columna del Noreste, subrayó que “es tan importante el que ha marchado todo el camino como el que ha venido solo un día”.

Joffre, un marchante ecuatoriano

En medio del gentío, un hombre de mediana edad levanta el micrófono para lanzar consignas de lucha y apoyo. Su nombre es Joffre y hace veinte años que vino de Ecuador a España porque allí, con su sueldo de profesor, no podía mantener a su familia. El título de profesor ecuatoriano no tiene homologación en España, por lo que los profesores emigrados como Joffre no pueden optar a las oposiciones. Es por ello que Joffre trabajó durante once años en un taller de pintura de coches, hasta que una reducción de plantilla le dejó en la calle.

Joffre siempre ha estado en la lucha social, porque opina que el pueblo tiene que tener voz y dar su opinión. En su país participó en una huelga de hambre de profesores durante 13 días en 1993. A pesar de su edad (50 años), sigue con fuerzas para luchar y para seguir trabajando.

Acogida en los pueblos de España

En general, los marchantes nos cuentan maravillas de la acogida que han tenido en los diversos pueblos de España por los que han pasado. Explican emocionados que en ocasiones les han recibido con aplausos, y que muchas personas se han volcado en los preparativos. No les ha faltado comida, alojamiento ni atención sanitaria.

Todos destacan con especial cariño la labor de Cruz Roja en la provincia de Guadalajara, que incluso preparó un equipo de fisioterapeutas voluntarios para atender a las personas que cargaban con lesiones. Las lesiones más frecuentes son tobillos hinchados, rasguños, problemas en los pies y en las uñas. "En esa parte tenemos que dar gracias a la Cruz Roja y a todas aquellas personas que nos han ayudado día tras día en los pueblos por los que hemos ido pasando", agradece Joffre. Uno de los voluntarios de Cruz Roja que se acercó a atenderles, Dani, incluso se animó a acompañarles durante un tramo de la Marcha.

Dificultades en el camino

Sin embargo, no todo ha sido un camino de rosas. En algunos pueblos se han encontrado con una acogida más dificultosa. En algún pueblo de Castilla, les recibieron a gritos de “rojos” y “comunistas”. Maribel, la responsable de prensa, se muestra un poco consternada porque esa actitud siga existiendo, y comenta que “en España hay heridas que siguen sin estar cerradas”. Le quita importancia al asunto explicando que se trataba de personas mayores que tenían recuerdos amargos de otros tiempos.

Si la acogida de los vecinos ha sido en general muy buena, no tanto la de los políticos. En muchos pueblos les han dificultado el acceso a pabellones o instalaciones municipales para pasar la noche. Es el caso de Alcalá, donde finalmente no podrán dormir, y tendrán que regresar a Azuqueca para luego partir de nuevo hacia Madrid. El alcalde afirmó que las instalaciones no estaban en condiciones adecuadas.

El silencio de los medios de comunicación

Varios de los integrantes de la caminata se quejan de la poca repercusión que han tenido las Marchas en los medios de comunicacion. Mientras que en las redes sociales el apoyo y difusión ha sido más fuerte, en las grandes corporaciones de comunicación hasta esta semana apenas se había hablado de las Marchas de la Dignidad. Ahora que están cerca de Madrid y de la fecha final, empiezan a sonar los teléfonos. De hecho, mientras entrevistábamos a Maribel le suena en varias ocasiones el móvil y tiene que atender la llamada para responder a las preguntas de medios.

Cita final: Madrid

El sábado, tras pasar las dos últimas jornadas en Alcalá, llegarán por fin a Madrid. Algunos esperan poder acampar, aunque desconocen si será posible o cuánta gente habrá. Otros tendrán que volver a sus casas tras la manifestación el sábado por la tarde en Madrid. A pesar de esta incertidumbre, todos esperan con ilusión que las Marchas de la Dignidad den sus frutos.

Actualización: la llegada de las Marchas a Madrid

https://www.youtube.com/watch?v=cr1pEFEACLg&feature=youtu.be

Comentarios

Ya sabéis cómo funciona el factor proximidad en los medios de comunicación: el punto de referencia es siempre la capital. En cualquier caso, me alegro de que, en general, la recepción en los pueblos fuera tan sobresaliente, aunque no esperaba otra cosa de un país tan solidario como el nuestro (no obstante los otros muchos defectos que puedan tener nuestras gentes).

Una lástima que hayáis fragmentado la pieza con tanto ladillo; en mi opinión, se carga un poco el clima que lográis con el relato.

La crónica refleja muy bien la esencia de las marchas de la dignidad y la unión de toda la gente procedente de diferentes lugares. Si bien es cierto que hay un exceso de ladillos, pero me ha parecido muy interesante.

Paloma Barroso, Isabel Gil, Inés arroyo, Andrea Rodríguez, Noemi Posadas y Sara Ortiz

Estoy de acuerdo con Ignacio en que los medios de comunicación siempre tienen como punto de referencia la capital, eso de que ``sólo nieva si nieva en Madrid´´ . Aunque en este caso los medios de comunicación deberían haber dado la importancia que se merecen a las Marchas de la Dignidad. Especialmente porque esperan a que la manifestación se produzca y entonces sólo se ve la violencia de los grupos radicales y de los policías, quedando en segundo plano las causas por las que se ha llevado a cabo todo el proceso. Y eso es una pena, porque nuestra situación es dura, la gente no tiene trabajo, se producen desahucios cada día...y la gente utiliza su derecho a manifestarse pacíficamente y por cuatro sinverguenzas violentos los medios de comunicación generalizan y convierten la manifestación en una batalla campal. 

Es una pena que los medios de comunicación no se hagan eco de este tipo de noticias, o que no lo hagan en el grado que debieran. Por desgracia, en los tiempos que corren son muy habituales este tipo de manifestaciones (por la dignidad o para luchar por cualquier derecho). Crónica muy bien relatada, es una suerte que por lo menos, hayamos podido inflormarnos por aquí :)

La crisis es un tema que a afectado muy duramente a algunas personas que han llegado hasta el punto de quedarse sin casa y sin trabajo. Es normal que esta situación canse a la población y se pongan manos a la obra para intentar paliar esto ya sea con manifestaciones o protestas porque la situación es insostenible.

Paul López Ayerdi, Laura Dapena Domínguez, Tamara Sánchez Molina, Nahiara Alonso de Luis y Eva Mosquera Rodríguez

Creo que todo el mundo debe luchar por su dignidad y por sus ideales. Todo esto debería de tener más repercusión en las personas y por supuesto creo que los medios de comunicación deben de poner de su parte para difundir la noticia

Una crónica que, sin duda, refleja desde sus orígenes la esencia de este movimiento que, por desgracia, no ha logrado ni el tratamiento ni la cobertura que debiera en los medios de comunicación. Me alegro de que al menos en plataformas como ésta podamos informarnos con el rigor que merece.

 

Vikram Laschmandas, Sandra Rodríguez, Marta del Campo, Cristina Fernández, Carlos Espinosa, Sara Buyo, Cristina Caamaño

Es esperanzador ver que la gente comienza a movilizarse de verdad tras tantos años de apatía política, pero quizás se debería tener en cuenta la forma de hacerlo. No todas son admisibles, especialmente cuando se utiliza la violencia.

Es triste que por las malas acciones de unos pocos se desacredite a todo un grupo que lucha por los derechos de todos.

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