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Videoanálisis: “La rebelión del Rif”

Noticia
Rebeliones árabes
Autoría: El Confidencial
La alianza respalda las reivindicaciones que recuerda al arranque de la fracasada “primavera árabe” en el pasado 2011.

 

Para entender las huelgas, manifestaciones y protestas que durante los meses de mayo y junio de 2017 los ciudadanos marroquíes estaban llevando a cabo, es necesario partir de una fecha fundamental: el 31 de octubre de 2016, cuando Fikri, un vendedor ambulante de pescado, fue descubierto con un cargamento ilegal y murió triturado por un camión de la basura al tratar de recuperarlo.

A partir de este momento comienzan a surgir las primeras protestas contra el régimen de Marruecos, y Nasser Zefzafi encabeza el Movimiento Popular Rifeño, que él mismo define como pacifista y que lucha por la libertad, la justicia social y la dignidad. En mayo de 2017, el gobierno marroquí emite un comunicado en el que acusa al movimiento rifeño de promover ideas destructivas que fomentan el separatismo.

Zefzafi convoca una huelga general masiva en Alhucemas para protestar contra el Gobierno en unas calles llenas de antidisturbios, gendarmes y soldados de las Fuerzas Armadas. Las tensiones en este país llegan a su punto álgido cuando el sermón del viernes del Imán causa un gran revuelo entre los fieles, entre ellos el líder rifeño, que mostró su desaprobación en la mezquita y, al volver a casa, fue detenido por las fuerzas de seguridad por entorpecer la libertad de culto.

Las protestas continúan y Nawal Benaissa, ama de casa, casada y madre de cuatro hijos, asume el liderazgo del Movimiento Popular Rifeño con todas las consecuencias. Los ciudadanos exigen la liberación de sus líderes encarcelados y cuentan con el apoyo de partidos de izquierdas, de asociaciones juveniles o de movimientos pacíficos como Justicia y Espiritualidad. Estas rebeliones islamistas están teniendo una profunda repercusión social. Las protestas se suceden todas las noches en la plazoleta de Sidi Abded, tras el Ramadán. Bajo la inquisitiva vigilancia de unos 25.000 agentes de policía, la población clama mejoras en la sanidad, la educación, y en infraestructura social. Un proyecto ciudadano que basa su fuerza en una necesidad oprimida.

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