GlocalPressUrjc

Menú principal

Se encuentra usted aquí

OPERACIÓN: SALVAR AL SOLDADO TIERRA

Editorial
Cooperación en el Mundo
Contaminación en Madrid el pasado mes de diciembre.

El 4 de noviembre de 2016 entraron en vigor los denominados Acuerdos de París. A partir de 2020, año en el que el Protocolo de Kioto dejará de tener vigencia, estos nuevos compromisos pasarán a ser la hoja de ruta de los principales países del mundo para combatir el cambio climático. Uno de los objetivos del acuerdo es el de situar la temperatura media mundial por debajo de 1,5 ºC. Otra meta es lograr mayor capacidad de adaptación a los efectos derivados del cambio climático y lograr reducir la emisión de gases de efecto invernadero. Años atrás, la puesta en marcha de lo firmado en la ciudad nipona puso de manifiesto la firme voluntad de mejorar la situación medioambiental de nuestro planeta. Tras ser firmado por los principales países del mundo, trajo consigo una considerable reducción de los gases de efecto invernadero vertidos a la atmósfera. Rebajar la velocidad máxima a la que los vehículos pueden ser conducidos o limitar el número de automóviles en circulación, son algunos ejemplos de las medidas que se han tomado en las principales ciudades del viejo continente.

Los acuerdos de Paris son una continuación de aquella política de cooperación internacional. Una cooperación que está siendo puesta en jaque por el actual presidente de Estados Unidos. Si Barack Obama fue considerado por la comunidad internacional como el adalid de la lucha medioambiental, Donald Trump se ha destapado como su antagonista. El suyo, y el del resto del planeta. Salvo de sus acólitos, claro. La decisión de desligarse de lo acordado en París, habida cuenta de que el país que preside es el segundo mayor emisor de CO2 del mundo, ha sido objeto de feroces críticas, como las realizadas por el Presidente Macron. Ni las peticiones hechas desde la comunidad científica, ni la presión ejercida desde la Unión Europea han hecho retroceder al presidente norteamericano, para quien la cuestión económica pesa más. Y lo más preocupante de todo no es que se retire de los acuerdos. Lo alarmante es que lo hace porque considera que esas inversiones no le son necesarias a su país.

Por lo tanto, cabe preguntarse si realmente estas medidas son suficientes para preservar nuestro planeta. La respuesta es no. Ante la huida de Estados Unidos, y lo que parecía que iba a ser la llegada del apocalipsis, la Unión Europea ha asumido el liderazgo en esta cruzada a favor del medioambiente. Y lo ha hecho a través de diferentes planes que complementan a los Acuerdos alcanzados en la ciudad del Sena. Como por ejemplo del Marco de Políticas de Energía y Cambio Climático 2021-2030. El final de la década de los veinte es la fecha que este plan se ha marcado como horizonte para cumplir con sus objetivos. Lo más importantes son la reducción de gases de efecto invernadero, la utilización de energías renovables y mejora de la eficiencia energética. Junto a este, otro de los programas europeos que actualmente se encuentran en marcha encontramos EUROCLIMA. Trabajando de forma conjunta con América Latina, este proyecto tiene como objetivo facilitar la integración de las estrategias y medidas de mitigación y de adaptación ante el cambio climático en las políticas y planes públicos de desarrollo en los países de aquella zona.

La Unión Europea ha demostrado un compromiso firme y claro con la naturaleza y con el planeta. La puesta en marcha de estos proyectos son buena prueba del trabajo que está siendo llevado a cabo. Un trabajo que debe ser seguido por el resto de países del mundo, integrándose en este ambicioso proyecto para alcanzar finalmente el objetivo común: salvar al soldado Tierra.

Desarrollo en Drupal por Suomitech