GlocalPressUrjc

Menú principal

Se encuentra usted aquí

Violencia vs Deporte

Opinión
Deportes
Foto: 20 minutos
La rivalidad deportiva no cesa. Prolifera por doquier y no lo hace desde una perspectiva de competencia sana; sino que aumenta la insensatez y la violencia.
Al final del primer tiempo del partido Belgrano contra Talleres, en el Estadio Mario Alberto Kempes, en Córdoba, Argentina. La afición enloquece. Y de qué manera. 
En una de las gradas de los hinchas del Belgrano, Emanuel Barbo se ve obligado a huir debido a que la multitud de la grada comienza a agredirle al correrse el rumor de que es un aficionado infiltrado del equipo contrario. No dejan de atacarle hasta que llega a la boca de acceso donde, para escapar, intenta descolgarse. Finalmente cae, impacta contra una escalera provocándole un estado de muerte cerebral y nadie hace nada. 
Nada tiene que ver con el deporte una agresión a otro ser humano por el simple hecho de defender los colores de un equipo contrario. Y nada tiene que ver con la sociedad en la que deberíamos convivir, una multitud que se queda mirando una escena de agresión mortal con total normalidad. Resulta surrealista que la rivalidad en el fútbol sea capaz de generar tal ira irracional. La locura con la que algunos viven el deporte asusta. Y por desgracia, la violencia ocasionada por esta, es un hecho bastante habitual. 
El futbol es el deporte más practicado en todo el mundo. En España, es el deporte que  más jugadores tiene federados y el segundo más practicado a nivel popular y recreativo, según un estudio del Consejo Superior de Deportes del Ministerio de Educación y Ciencia. La rivalidad entre los distintos equipos, lleva a la gran cantidad de aficionados a manifestarse con una enorme violencia.
A lo largo de la historia del fútbol, y en mayor medida en los últimos años, hemos sido testigos de muchos actos bélicos realizados por una serie de individuos que utilizan el fútbol como pretexto para causar destrozos dentro de los estadios: averiando las instalaciones, provocando fuegos, arrojando objetos a los jugadores y árbitros, etc…Pero, esta serie de destrozos no sólo se producen en el interior de los estadios, sino que además los denominados “hooligans” causan numerosos estragos en las vías públicas, destruyendo el material urbano y provocando reyertas entre ellos y con los hinchas adversarios.
Se debe entender que en el fútbol existen diversas experiencias, entrecruzándose de manera sorprendente surgen: la pasión, la agresividad y la violencia; y que cada una vivida por diferentes individuos muestran las facetas y el comportamiento humano, destacando que cuando se unen las masas pueden hacer de estas tres experiencias momentos inolvidables o de destrucción e indiferencia. Como sociedad, debemos reforzar la pasión como algo positivo y rechazar cualquier tipo de violencia que nos aleja del verdadero sentido del fútbol: la deportividad y el entretenimiento. 
Desarrollo en Drupal por Suomitech