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De Madrid-Sevilla a la liga mundial de la alta velocidad en 25 años

Reportaje
Economía
La reina Sofía saliendo del AVE
El AVE cumple un cuarto de siglo con 3.240 kilómetros de red operativos. La línea de alta velocidad se estrenaba en abril de 1992 para unir Madrid con Sevilla. A pesar de suponer un gran avance en la red ferroviaria española, su rentabilidad estaba en duda. Por entonces, el vicepresidente del Gobierno Narcís Serra declaró: “Es sorprendente que yendo a 250 kilómetros por hora el tren no traquetee”.

Yaiza Justo González

Un 21 de abril de 1992 a las siete de la mañana tenía lugar el primer viaje comercial de la primera línea de alta velocidad española que conectaba Madrid y Sevilla. El primer maquinista del AVE, Alfredo Durán recuerda cómo fue el primer viaje “El entusiasmo en los viajeros era notable y se contagiaba a todos, hasta a mí“.

La primera línea operativa eran 471 kilómetros. Ciudades como Ciudad Real, Puertollano y Córdoba avanzaron gracias a las paradas que realizaba el convoy antes de llegar a Sevilla. Según Renfe, la velocidad comercial media por la red de alta velocidad es de 222 kilómetros por hora.

51.775 millones de euros invertidos en 3.240 kilómetros

A pesar del gran avance que supuso y supone en la actualidad,  la sombra de la red de alta velocidad de España es el alto coste que supone. Los datos que maneja Adif (Administrador de Infraestructuras Ferroviarias) son totalmente contradictorios. Se han invertido 51.775 millones de euros en la construcción de los 3240 kilómetros de la red. Según los estudios realizados por la Fundación de Estudios de Economía Aplicada (Fedea) solo sería rentable la red Barcelona-Madrid. Ofelia Betancor, responsable del estudio afirma que “de los cuatro corredores principales de la red, solo tiene un saldo positivo la conexión del centro de España con la ciudad condal”. “Teniendo en cuenta la inversión previa y los ingresos, se podría recuperar el gasto en infraestructura de esta línea”. Mariano Justo, interventor de otras líneas de RENFE cree que el AVE es de lo mejor que tiene la empresa y no entiende que se dude de su rentabilidad.

El número de viajeros en las líneas de alta velocidad se ha cuadruplicado en la última década, sobre todo en los trayectos de larga distancia. En diez años se ha pasado de transportar 4,9 millones anuales a 20,3 millones. En este aumento ha influido la apertura de la línea AVE entre Madrid y Barcelona, la principal de toda la red. Además, a pesar del alto precio, en comparación con las líneas convencionales, los trenes AVE han pasado de ser una opción minoritaria a transportar a casi al doble de pasajeros que los trenes convencionales.

No solo los más mayores usan este transporte, los más jóvenes han aumentado ligeramente su uso. “El acercamiento a los más jóvenes es fundamental, las distintas ofertas ayudan a la rentabilidad de la red. Además el Estado también sale beneficiado” explica Ángel Gómez, interventor del AVE.

En total, en los 25 años de alta velocidad en España, según un informe de Renfe, han usado el AVE 357,5 millones de pasajeros. Esto incluyendo el  mes de abril. Si se desglosa por trayectos, entre Madrid y Sevilla han viajado en este cuarto de siglo más de 72 millones de viajeros. Un número que se queda pequeño si se compara con los 52,3 millones de viajeros que han viajado en el AVE que une Madrid-Barcelona en solo nueve años. Una muestra más de que la gran inversión realizada solo es rentable, como aseguraba Fedea hace dos años, en la línea entre la capital y Barcelona.

En su inicio, la flota de trenes superó a la demanda real del mercado. 24 fueron los convoyes encargados a la empresa Alstom, tras una negociación se redujeron a 16. De ellos, en abril de 1992 se comenzó el servicio con cuatro. Estos primeros trenes tenían capacidad para transportar 329 viajeros (en el primer viaje comercial solo se cubrieron dos tercios de las plazas) y hacía el trayecto con una velocidad media de 250 kilómetros por hora.

La flota de trenes de alta velocidad se ha ido modernizando con el paso de los años. Por las líneas de alta velocidad española han pasado convoyes de Alstom, de Talgo-Bombardier y de Siemens. En 2016, tras más de una década sin licitar nuevo material rodante para las líneas de alta velocidad, Renfe adjudicó un nuevo macrocontrato a Talgo para adquirir 30 nuevos trenes AVE. Estos convoyes tendrán capacidad para circular a una velocidad de hasta 320 kilómetros por hora, transportar a un mínimo de 400 viajeros, máxima accesibilidad y conexión wifi.

La inauguración del AVE Madrid-Sevilla supuso también un hito para Renfe como empresa. Según José Espada, gerente de tráfico y operaciones de Renfe, les hizo cambiar como compañía, porque desde aquel momento las operaciones, los servicios para los clientes y las acciones comerciales dieron un vuelco. La empresa pública lleva a cabo la explotación del servicio, aunque las infraestructuras son propiedad de Adif, dependiente del Ministerio de Fomento. “Hemos demostrado que sabemos hacer las cosas bien. Se empieza despacio, pero estos 25 años no han sido cuestión de suerte. Los viajeros ya dan por inherentes al tren los aspectos de seguridad y puntualidad. Nos puntúan por otros aspectos”, explica Durán. 

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