GlocalPressUrjc

Menú principal

Se encuentra usted aquí

Diego García: "hay que tener esperanza en el sistema actual de pensiones"

Entrevista
Internacional

Las personas mayores están saliendo a la calle para protestar sobre su situación. Están asustados y desconcertados con el sistema de pensiones que el Gobierno va a introducir en nuestro país. El ministro Montoro, pretende introducir en los presupuestos del próximo año exenciones fiscales para los pensionistas. Es paradójico que un Gobierno presidido por el Partido Popular, cuyo gran número de votos proviene de personas mayores, quiera perjudicar a este colectivo con un incremento de 0,25% de sus pensiones. Este grupo de personas cada vez es mayor, la esperanza de vida cada vez es más alta y esto, para el Gobierno, produce un peso político y una carga económica. El miedo inunda en las vidas de estas personas, que temen perder poder adquisitivo y “echar por la borda” toda una vida de trabajo.

Hemos podido hablar con Diego García León, economista, auditor de cuentas y socio de Eudita en Jerez de la Frontera (Cádiz), para conocer un poco más de cerca la situación que Montoro está queriendo imponer a la tercera edad española. En un principio, además de entender qué se pretende con esto, queremos llegar a saber de dónde viene este problema y hasta qué punto podría llegar, así como soluciones y circunstancias reales.

La situación de las pensiones es uno de los mayores retos de la economía española en la actualidad. Es por esta razón por la que deberíamos empezar por aclarar por qué es tan importante y urgente dar solución al tema de pensiones. Ante esto, Diego García sostiene que este reto económico se debe “a la necesidad de conseguir un sistema sostenible”. Ante un futuro cercano afectado por el creciente aumento del número de pensionistas, este economista y auditor de cuentas destaca que este número no va en la misma proporción que el crecimiento del empleo. Por lo tanto, a mayor envejecimiento de la población, mayor número de futuros pensionistas habría que mantener.

 

Por otro lado, subraya que “la mayoría de los nuevos contratos son de prácticas o a tiempo parcial, con bajas cotizaciones para atender pensiones dignas”, por lo que destaca que ya no preocupan solo las personas cercanas a la jubilación, sino la situación que actualmente se presenta a los jóvenes en el mundo laboral en términos de futuro.

Hablamos de miedos y esperanzas. Las personas mayores temen sus próximos años de vida y el Gobierno confía en que es una medida necesaria. Pero aún así cabe preguntarnos continuamente si realmente se pueden tener esperanzas en ese sistema actual de pensiones. Diego García nos dicta que sí hay que tener esperanzas, pero que deben tomarse medidas urgentes en el actual mercado de trabajo, que cuenta con un elevado porcentaje de parados que actualmente no pueden contribuir al sistema.

Por tanto, subraya, “es fundamental que aumente el empleo y aflorar la abundante economía sumergida”. Por el contrario, Diego García afirma que si se sigue en esta línea, “no podrán atenderse las pensiones con el actual sistema de cotizaciones”, lo que provocará, indica, que sean pensiones mínimas, así como un aumento del endeudamiento para poder sostener el sistema.

Por otro lado, nos cuenta que ello también implicará un mayor esfuerzo para los trabajadores, más impuestos y “mayor aportación del Estado por otras vías, lo que puede convertirlo en un sistema asistencial”.
Esta situación de paro, economía sumergida e incertidumbre para los jubilados, solo se ha intentado frenar con el aumento de la edad de jubilación. Explica Diego García, que con esto se pretende llegar hasta los 67 años, lo que es “insuficiente ante el aumento de longevidad de la población y, por consiguiente, de los gastos de dependencia”. De hecho, afirma que “evidentemente” no son medidas suficientes, porque de hecho “ni siquiera se ha conseguido que la revalorización anual de las pensiones se iguale al IPC”.

En el peor de los casos, esto podría suponer el colapso del actual sistema, que según Diego García obligaría al Estado a tomar medidas extraordinarias, como puede ser “la dependencia de planes de pensiones privados al que, en un mercado con salarios bajos y gran endeudamiento, pocos podrán adherirse”. Además, se podría llegar a una insostenibilidad producida para los trabajadores que deberán soportar el coste de cada vez más pensionistas.

Diego García propone como alternativa y “casi una necesidad” el seguro privado de pensiones. Aunque plantea que en la actualidad se trata de un lujo al cual pocos van a poder acceder, ya sea por la baja media salarial o la precariedad. Ante esto, el entrevistado al plantearse su futuro como trabajador, se ve con la obligación de una jubilación a una edad más allá de los 67 años, lo cual “está en total contradicción con el Estado del Bienestar que los políticos quieren vender continuamente”.

Desarrollo en Drupal por Suomitech