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“EL ERASMUS ME HA APORTADO OTRA FORMA DE VIDA”

Entrevista
Internacional
El estudiante alemán Richard. Lea Bloch
El estudiante alemán Richard. Lea Bloch
El programa Erasmus surgió en 1987 y desde su creación han pasado por él más de 4,4 millones de estudiantes universitarios. Durante este año se espera superar esta cifra gracias a estudiantes como Richard, un joven alemán que actualmente se encuentra en España cursando Periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos de Alcorcón.
Gracias a la iniciativa de la asociación estudiantil AEGEE (Association des États Généraux des Étudiants de l'Europe) surgió este proyecto. Desde su formación fue promovida por el comisario Europeo de educación en aquella fecha, Jacques Delors. Aquí, en España tuvo el feroz apoyo de Manuel Marín.
 
Desde su creación, por el programa han pasado más de 4,4 millones de estudiantes universitarios al igual que Richard, nuestro entrevistado. Además de esto, cuentan con un presupuesto de 14.700 millones de euros, sumando a esto otros 1.680 millones que se han movilizado del presupuesto de la UE para acción exterior. El pasado año, 2016, 725.000 estudiantes fueron integrantes del plan Erasmus. 
 
Durante este año se espera superar esta cifra gracias a estudiantes como Richard, un joven alemán que actualmente se encuentra en España cursando los estudios de periodismo en la Universidad Rey Juan Carlos. Richard conoció esta oportunidad y se atrevió a participar porque conocía a numerosas personas que habían hecho Erasmus y las experiencias de estas eran tremendamente gratificantes, por lo que se decidió a formar parte del programa. El motivo principal por el que Richard eligió este programa de movilidad en lugar de otro, como puede ser el caso de Munde, es porque su universidad en Alemania daba mucha ayuda y aportaba mucha información acerca del programa Erasmus.
 
A pesar de las cosas buenas que te aporta esta experiencia y de las cuales hablaremos más tarde, Richard se topó con muchos inconvenientes y problemas que tuvo que ir solucionando. Y es que a pesar de todos los años que lleva funcionando el programa Erasmus, la mayoría de estudiantes pone el punto de mira en la complejidad burocrática a la que se ven enfrentados y a la escasa compensación económica.
 
En cuanto a los trámites necesarios, reconoce que en Alemania fue todo muy sencillo y recibió mucha ayuda pero, sin embargo, aquí en España le resultó muy complicado y la organización fue muy mala. Precisamente esto es un problema que destacan tanto los extranjeros que vienen aquí a España como los españoles que se deciden a hacer un Erasmus no reciben, según sus palabras, ningún tipo de ayuda a la hora de realizar los trámites ni de los plazos que hay que respetar. 
 
Richard nos comenta que el primer paso para acceder al Erasmus fue presentarse a una fase de adjudicación de plazas. Él llevaba un documento con sus destinos de preferencia en orden, además de una fotocopia de su documento identificativo y del certificado de idiomas. Con respecto a esto último, le otorga mucha importancia, puesto que estuvo a punto de quedarse sin plaza por no tener el certificado requerido. Nos explica que en cada universidad de cada país el idioma exigido es distinto: 

 

“La mayoría pedían un B2 de inglés, pero en otras como Alemania pedían un B2 de alemán o incluso un C1 de inglés. En mi caso para venir a la Universidad Rey Juan Carlos me pidieron un B1 de castellano, por lo que tuve que apuntarme a un examen de nivel de idioma que ofrecían desde mi universidad”. 

 
Después de eso, le llegó un email de la URJC confirmando su acceso a los estudios en Madrid. Y a partir de ahí comenzó una odisea de tutorías con su coordinador, documentos, papeles enviados, fotocopias, firmas, sellos… 
 
A todo esto, le preguntamos qué tuvo que hacer para conseguir la dotación económica: “Más papeles” nos contesta. Además, añade que la cantidad aportada no era suficiente para vivir pero que sí que le cubría los gastos fundamentales como el alquiler o la fianza.
 
Si después de todas estas desventajas tantos estudiantes deciden pedir la beca Erasmus es por algo. ¿Qué ventajas tiene esta experiencia? “Bueno sin duda todo lo bueno que me ha aportado. Tanto amigos nuevos, como conocer una cultura diferente...es una manera diferente de vida. Además he aprendido mucho español”.  
 
Una de las principales razones que le llevó a Richard a pedir el Erasmus en nuestro país fue por el idioma, pero también porque la gente es muy abierta, divertida y feliz. De esta forma desmiente el mito de Erasmus como equivalente a fiesta y jarana, aunque reconoce que algo de vida nocturna sí que ha vivido. 
 
Otro aspecto positivo que permite el Erasmus es viajar y conocer mundo. Richard ha estado ya en Toledo, Aranjuez, Segovia, Ávila, Valencia y Córdoba. Le preguntamos si estos viajes los ha realizado por su cuenta o con ayuda de la ESN (Erasmus Student Network), presente en casi todos los destinos Erasmus. La ESN es una organización que ayuda a todos los estudiantes que van a otro país a estudiar y organiza fiestas, talleres, viajes… En el caso de Richard ha hecho alguno de esas excursiones con ellos, pero afirma que prefiere viajar solo. 
 
Nuestro visitante alemán ha aprovechado este tiempo para salir, viajar, conocer gente, aprender… y todavía le quedan unos meses para disfrutar. Por último, le preguntamos si volvería a pedir la beca Erasmus y rápidamente nos responde:
 

“Sí, sin duda”. 

 
 
 
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