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No hay que tener tanto miedo a la cuarta revolución industrial

Entrevista
Economía
maquinaria industrial
La cuarta revolución industrial “tiene un punto central que es la economía digital o lo que se llama también la revolución de la sociedad de la información. Esto está teniendo dos implicaciones muy importantes. En primer lugar, que cada vez los procesos productivos dentro de los sectores de la economía están siendo más virtuales; y que los procesos de fabricación se están automatizando, es decir, que la inteligencia artificial y los robots van a coger una presencia muy importante que tiene un riesgo para la gente que actualmente trabaja en algún tipo de empleo. Porque va a hacer que desaparezca esa mano de obra humana y que sea sustituida por estas nuevas máquinas.”

La actual automatización del trabajo, ha llegado a crear una opinión pública muy diversa respecto a este tema. Para tener una opinión más profesional, entrevistamos al profesor de la Universidad Rey Juan Carlos, Alberto González Pascual, experto en economía política e innovación tecnológica. Además de ser profesor, es periodista, y entre los muchos artículos que ha escrito para El País Retina, algunos llaman nuestra atención por estar relacionados con la materia que nos ocupa.

Nos citamos con él, en un día lluvioso de marzo, a las seis de la tarde. Nada más llegar hizo una broma acerca de su paraguas, y nos ofreció un café, creando así un clima de confianza. Empezamos a conversar sobre nuestra experiencia en la universidad, e hizo mucho hincapié en la formación contándonos la suya. Sus estudios, son extensos y variados, ya que como contó, ha estudiado en diferentes países y universidades de gran prestigio con Harvard. Seguimos hablando del futuro que nos espera, y sin darnos cuenta ya habíamos lanzado la primera pregunta de la entrevista.

Él comentó que no hay que tener miedo, aunque advierte que la cuarta revolución industrial “exigirá una transformación del modelo educativo y también del modelo organizativo de las empresas” y que “aproximadamente el 30% de los puestos de trabajo actuales van a desaparecer”, esto debemos verlo como una oportunidad ya que “va a potenciar nuestro lado humano, es decir, va a haber una serie de relaciones, competencias y habilidades que la inteligencia artificial nunca va a poder llegar a desarrollar”.

A principios de 2016, el Foro Económico Mundial, estimó en 7 millones los empleos que se perderían en los 15 países más grandes del mundo antes de 2020, en las áreas de salud, energía, infraestructuras y finanzas. Por el contrario, van a adquirir más protagonismo materias más tecnológicas y pertenecientes al sector servicios, creando cerca de 2 millones de nuevos puestos de trabajo que antes no existían. 

Como él afirma: “todo esto nos tiene que llevar a reflexionar que la economía del siglo XX está llegando a su fin y va a empezar una nueva economía”. En determinados trabajos, los empresarios se niegan a automatizar, ya que la mano de obra humana es más barata, pero “mientras la tecnología sea cara, algunos puestos de trabajo, probablemente los peor pagados, van a continuar estando en manos de personas”. El experto añade que puede haber prototipos de maquinaria patentados, pero que a estas empresas no les interesa ponerlos en operación porque les sale más barato tener a personas trabajando para ellos.

Dentro de esta incertidumbre que están creando estos cambios tecnológicos y de la forma de trabajo, muchas empresas han optado por recualificar a sus trabajadores y crear nuevas formas de empresa, abarcando la mayoría de los sectores de trabajo posibles. Este es el caso de Amazon, ya que “su objetivo ya no es solo vender libros ni tampoco electrónica, ahora también venden comida, y lo siguiente va a ser convertirse en un banco”.

Pero, ¿Cuál es la situación de España en cuanto a innovación tecnológica? La inversión de España en cuanto i+d+i es de 317,02 euros por habitante, estando así en la parte media-baja de la Unión Europea, por lo que “sólo con esa visión cuantitativa y efectiva ya nos sirve para poder emitir un juicio de que España innova poco, arriesga poco, y, sobretodo, está por debajo de su auténtico potencial”.

En comparación con otros países como Suecia, país que simplemente por masa de población está muy por debajo del potencial de España, y que está reconocida como una de las economías más innovadoras, “en España hay mucha reticencia a invertir en investigar, cuando en otros países de nuestro entorno como Francia, Inglaterra o Alemania, es todo lo contrario porque invertir en investigación no es despilfarrar, es invertir a largo plazo”.

Por otro lado, la economía china está cada vez más avanzada tecnológicamente, “el nuevo programa llamado Quinquenal de China, que llega hasta el 2025, tiene previsto invertir 500 mil millones de dólares en innovación, una cifra superior a la norteamericana”.

Los países de todo el mundo posicionan la innovación entre sus prioridades y esto no ha cambiado durante la crisis de los últimos años. “Cualquier gobierno del partido que sea tiene claro que no se puede tocar el presupuesto de innovación” por lo que Alberto González cree que “en España estamos retrasados, y no hay una visión entre los diferentes partidos políticos de la importancia que tiene la innovación”. Y asegura que con la crisis económica “siempre se tiende en este país a paralizar la inversión en innovación”, lo cual desde su punto de vista “es un error de economía política”.

Por lo tanto, como entendido en economía, aclara que “o reaccionamos, o España será solo lo que yo percibo, un sitio agradable para que visiten los turistas”. Para evitar esto el profesor haba de la necesidad de una revolución cultura, es decir, una regeneración de perfiles.

Tras esta intensa charla podemos llegar a la conclusión de que es verdad que hay riesgo de que la cuarta revolución industrial no sirva para emancipar al ser humano, sino que sirva precisamente para mantenerle todavía con cierto nivel de dominación y explotación.  Eso será un combate que tendremos que lidiar todos nosotros.

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