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Los -ismos de la Generación Y

Reportaje
Sociedad
Generación Millennial o Generación Y. Así, son conocidas todas las personas nacidas entre principios de los 80 y finales de los 90. Es un dato aproximado expuesto por el conjunto de teorías y estudios sociológicos relacionados con los cambios generacionales. La socióloga, Almudena Moreno, declaró para El País que este nombre no es utilizado en las investigaciones académicas. Ella afirma que los medios de comunicación utilizan este concepto para categorizar a jóvenes y venderles productos, pero en sociología no se utiliza. Solo les ayuda a situarse en la historia.

 

 

 

 

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Una de las pocas referencias académicas sobre el vocablo “millennial” se encuentra en el libro Millennials Rising: The Next Great Generation publicado por Neil Howe y William Strauss. Apolíticos, vanidosos o egocéntricos son algunos de los prejuicios o estereotipos que existen hacia este colectivo generacional según, explica Adam Conover en una conferencia sobre generaciones. Además, este término acuñado por la sociedad parece no ser indentificatorio para muchos de estos jóvenes. No les gusta que les etiqueten fue la respuesta más votada en un estudio realizado por el diario ABC de EE. UU. cuando preguntaron por un nombre como identidad grupal de la Generación Millennial.

Otro estudio realizado por emailingnetwork ha desvelado que la Generación Y en España se preocupa por los animales, los hábitos alimenticios y la salud. Asimismo, la mayoría aboga por la igualdad de género, la libertad sexual y por ayudar a las personas. Aunque las redes sociales forman parte de su vida, todavía no superan el quedar para tomar un café. A raíz de estos resultados, los principales movimientos de esta generación son el veganismo, la libertad sexual y el feminismo.

Veganismo

El auge de esta práctica, llevada a cabo sobre todo por jóvenes, puede dar lugar a pensar en ella como novedosa. Pero realmente, es algo que pertenece al siglo pasado. Concretamente, en la Inglaterra de 1944, Donald Watson junto a su hermana Eva Watson fueron los creadores de la palabra Veganque significa veganismo. Este término proviene de la diferenciación que quisieron hacer entre vegetarianos y veganos. Puesto que los primeros incluyen en sus dietas productos lácteos y derivados de animales como la leche o el huevo.

 

A pesar de la longevidad de este vocablo, es cierto que está calando profundamente en la sociedad. Sobre todo, en el sector joven. Instagram, Twitter, blogs, en general Internet es el lugar donde muestran su seguimiento por este –ismo. Moda, la lucha en contra del maltrato animal, el medio ambiente, la salud, o simplemente querer adelgazar. Sea cual sea el motivo, está en aumento esta tendencia. Práctica que es promovida por muchos personajes públicos pertenecientes a la Generación Millennial y a la esfera digital y por muchos de sus seguidores en España.

El estudio The Green Revolution realizado por la consultora Latern ratifica el aumento de esta tendencia en España. La persona consumidora media vegana y vegetariana española es mujermillennial, consciente de su salud, los animales y la sostenibilidad. El segmento de edad que hacen uso de esta tendencia se encuentra entre 20-35 años.

Pero ser consumidor de solo productos vegetales es difícil y costoso. Según este estudio, uno de los aspectos que más preocupan a los ciudadanos que mantienen este estilo de vida son los elevados precios. Además, resaltan la poca variedad de productos. En los últimos 5 años el número de negocios vegetarianos y veganos ha alcanzado los 800 establecimientos.  Asimismo, numerosas marcas y supermercados tienen una sección dedicada a alimentos veganos y vegetarianos.

Está claro que la “Generación Y” es la que encabeza este movimiento, pero hay otros sectores de la sociedad que van por el mismo camino. Para el año 2020, el mercado global de sustitutos de carne alcanzará los 5 000 millones de dólares. Ya sea por moda, tendencia, ética o por negocio, los consumidores de este –ismo seguirán creciendo en España.

Feminismo

“Nosotras paramos”, “ni una más”, “de camino a casa quiero ser libre, no valiente”. Estos fueron algunos de los lemas que hicieron ruido en las redes sociales. Está surgiendo una nueva generación de feministas para crear un nuevo feminismo. La Red es el espacio y el canal donde compartir y exponer ideas. Pero el 8 de marzo consiguió traspasar la frontera virtual y trasladarlos a las calles de toda España. Además, Internet abre un abanico de muchas formas para manifestarse. Muchos feminismos para muchas ideas, jóvenes y millennials.

Andrea Domínguez, estudiante de Periodismo perteneciente a la Generación Y. Se considera feminista y activista. Sus principales referentes son su madre y el resto de mujeres de su familia. Y afirma que su entorno desde pequeña ha sido una influencia para conocer el feminismo y entenderlo. “Mi madre porque ella me decía desde pequeña que no tenía que depender de ningún hombre ni de nadie y que tenía que labrarme un futuro y seguir hacia delante para conseguir mis sueños por mí misma. Y eso es lo que he hecho”.

 

Le preguntamos su percepción sobre todos aquellos personajes públicos con gran relevancia en redes sociales cómo instagramersyoutubers, etc. Pone de ejemplo a Dulceida y señala su campaña “Ama tu cuerpo” de manera positiva ya que ayuda e incentiva. “Ella no es famosa por su activismo, sino por blog de moda y ahora de viaje. Y creo que si desde su esfera pública es capaz de llegar a mucha gente, un mensaje bueno como ese, pues sí está bien. No creo que sea solo postureo. Creo que hay más detrás”. Sin embargo, echa en falta revisionismo por parte de esas personas que se encuentran en la esfera pública. Considera que estas personas que llegan a mucha gente no se centran tanto en su repercusión y su capacidad para cambiar las cosas. “Simplemente dejan de lado la política y la vida realmente es política, así que si no te metes de lleno en tu entorno nunca vas a cambiar nada”.

Los millennial y las generaciones siguientes serán los encargados de seguir con este –ismo y otros muchos más. ¿Pero qué camino seguir o qué cambiar en el nuevo feminismo? Andrea explica que se debería fomentar un feminismo mucho más multicultural, afrodescendiente. “El feminismo no solo se encabeza por mujeres blancas de clase media. Sino que nosotras también somos opresoras porque oprimimos a aquellas mujeres que son más pobres que nosotras o mujeres racializadas”.

Liberalismo sexual

Las redes sociales son el ágora del siglo XXI. Comentarios, “me gusta”, hilos de mensajes son los medios empleados para conversar. Sobre todo, en la generación millennial. Somos muchos en Twitter, pero si lo comparas con la cantidad de españoles que hay en nuestro territorio la cifra se queda corta. Colectivos y activistas los usan para llegar a la sociedad de manera rápida y eficaz. Uno de ellos es el movimiento LGTBI+.

Aunque más correcto sería, no decir LGTBI+, sino hablar de libertad sexual, puesto que según encuestas no todos se sienten identificados con estas siglas. La Generación Y es una de las más activas en redes sociales y es su principal medio para reivindicar ideas y luchar por este colectivo. Pero sociólogos y expertos dicen que al final esta lucha comienza en redes y se queda en ellas. Es decir, no termina en la calle, por lo que no cambia la realidad. Para profundizar en este tema y analizar el papel que desempeñan los Millennial en el liberalismo sexual, hemos acudido a Ramón Martínez escritor y activista.Su último libro, Lo nuestro sí que es mundial, es un repaso por todo el movimiento LGTBI+ y le preguntamos por el qué pasará ahora.

 

“Las redes sociales son la imprenta de Gutenberg de nuestro tiempo”

¿Es correcto hablar de movimiento LGTBI+ o se trata de liberación sexual?

“No hay un nombre para el movimiento porque en cada época ha tenido un nombre distinto. A principios del XX se llamaba Movimiento para la Reforma Sexual. Después fue Liberación Sexual que consistía en construir un mundo sin categorías. Y luego llegaron los 90 que consistía en reivindicar las identidades potenciando dos características principales de las personas que son la orientación sexual e identidad de género. El movimiento LGTB solo puede llamarse así desde que surge en España la idea de la B (bisexual). Parecen unas siglas antiguas, pero realmente son muy nuevas. Yo suelo utilizar el concepto de heterodoxia sexual que recoge a toda la gente que se aparta y hay miles de formas de hacerlo. No hemos llegado a tener un término que lo recoja todo. Para hablar de esto sin etiquetas tienes que utilizar unas palabras muy largas que hace que no se capte la idea por lo que se utiliza LGTB+ como si fuera una marca comercial para abarcar todas las identidades”.

¿Las redes sociales realmente sirven para transmitir todo lo que supuestamente se reivindica en la calle o solo son palabras? 

“El feminismo siempre ha sido el movimiento de referencia. Al movimiento LGTBI+ le cuesta darse cuenta de eso. El 8M fue un antes y un después y me alegro de eso porque parece que vamos por buen camino. Ahora el Orgullo está en crisis porque con un solo mensaje no ha conseguido sacar a la calle a la gente. Las generaciones anteriores nos vemos en la obligación de servir como herramienta. Hay que conseguir que todos esos chicos y chicas tengan todos los recursos necesarios para formular sus propias ideas”.

“Las redes sociales son un gran motor de comunicación, se aprende en redes sociales. Los hilos de Twitter se han convertido en powerpoints sociales. Las redes sociales son el Gutenberg de nuestro tiempo. Pero limitan mucho y cada vez se están utilizando no como medios sino como fines. Cuál es el objetivo final: el reconocimiento individual o acabar con el problema social. Hay que ser visible en las redes sociales para que después esto te sirva para otra cosa. Si tu “para que” no tiene un objetivo final, se queda en palabras. No estaría mal parar un año entero y pararnos a pensar. Cómo seguir porque no hemos acabado con el problema”.

Ramón Martínez releva el legado para la generación millennial y posteriores. Estos jóvenes están comprometidos y luchan por la igualdad y la diversidad. Sus medios las redes sociales. Son los actores del ciberactivismo según el análisis de María del Mar Agüera Sánchez de la Universidad de Sevilla. Twitter es el arma más utilizada para participar en movimientos sociales. Un 41 % de los encuestados hace uso de las redes como forma de protesta.

A pesar de estos datos positivos, solo un 30 % del activismo iniciado en redes continua la lucha en la calle. Como Martínez decía no todo termina ni empieza en Internet y las redes no deben ser los fines. Nos encontramos en un momento de transición donde se encuentra la incógnita de cómo actuaran los millennials, actores de este movimiento.  

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